CANDIDATOS PROMETEDORES

En este apartado deseo destacar a aquellos Candidatos Prometedores a Viajeros Notables, ya sean españoles, portugueses o iberoamericanos, que han descubierto la magia de viajar, y en quienes he observado cualidades ejemplares. Viajan sin alharacas, en estado puro, aprendiendo sin cesar sobre su mundo y sobre sí mismos, financiando sus viajes con el sudor de su frente, sin traicionarse y sin mendigar subvenciones. Y ¡qué caramba! también se lo pasan bien viajando, descubriendo la belleza de nuestro planeta. Muchos han creado blogs y güebs pagándoselas de su bolsillo, con el único afán de compartir su pasión con los demás, de manera generosa y sin incluir anuncios vendiendo billetes de avión, habitaciones de hoteles o seguros. Estos blogueros y güeberos son admirables. Han constatado que la vida es un viaje, pero muchos no la viven. Ellos, con sus blogs y sus güebs nos están diciendo: ¡pero mira cuántas maravillas hay en la Tierra y te las estás perdiendo, has de viajar! Estos valientes son futuros grandes viajeros.

Cada vez que voy a emprender un nuevo viaje siempre consulto sus páginas güebs (la de Alberto Campa, la de Julián Rey, la de Lorenzo Núñez, la de Antonio Aguilar … etc.) pues aprendo mucho de ellas, ya que lo que yo pude haber aprendido en mis años mozos se ha vuelto obsoleto y son ahora ellos los verdaderos maestros actuales. Todos estos candidatos prometedores son admirables.

La primera ley del candidato a viajero es aprender a ser auto-suficiente, a ser libre y dueño de sus viajes.

El turista veranea, el viajante se desplaza; sólo el viajero viaja. El turista veranea durante sus vacaciones para distraerse; el viajante se desplaza buscando lucro económico; el viajero viaja para aprender y crecer interiormente. Recordad que un Viajero es la esencia de la Humanidad concentrada  en una sola persona, es un Embajador de nuestro bello planeta Tierra. Ser Viajero es una de las actividades más nobles a las que se puede dedicar el ser humano. Ser Viajero es un estado de conciencia. El viajero aprende lo que hay de útil en cada lugar. Siempre hay signos que le guían, pues, como afirmó nuestro sabio murciano Ibn Arabi en el siglo XII: “esos signos cruzan la tierra, surcan las aguas, atraviesan el aire y se nutren del universo”.

Y he aquí por fin a estos intrépidos candidatos prometedores a Viajeros Notables:

AGUSTÍN CHALER, EL VIAJERO ARQUITECTO

Hace poco tiempo tuve la fortuna de conocer en persona a Agustín cuando en uno de sus viajes pasó por mi pueblo, Hospitalet de Llobregat; además de buen viajero uno siente ante su presencia que es buena persona, lo que es más importante que ser viajero.

Agustín nació en Vinaroz (provincia española de Castellón) en 1967. Acabó la carrera de arquitectura; tras ello combinó su trabajo con su gran pasión, los viajes. Uno de los más largos fue el que le hizo recorrer toda África durante once meses, sin coger el avión. También realizó la legendaria Ruta de la Seda por tierra, sin aviones, desde la casa de Marco Polo en Venecia hasta la Ciudad Prohibida en Beijing, con el libro de Marco Polo en la mano.

Hasta la fecha ha viajado por 185 países de las Naciones Unidas, además de la Antártida; sólo le quedan por conocer ocho países de Oceanía, todos compuestos islas, pero Agustín no siente ningún desespero por visitarlas; cuando llegue el momento viajará a ellas (y entonces lo colocaré bajo el apartado de Viajeros Notables en mi güeb).

Sus cinco países favoritos son: India, Irán, Japón, México y Nueva Zelanda.

Todavía no tiene página güeb (la está preparando, al igual que su primer libro sobre sus 30 años de viajes), pero se puede averiguar sobre él en facebook bajo su alias “Marcopolo Fcb”. Allí, el vídeo que ha colocado con una entrevista que le efectuaron no tiene desperdicio.

Me encanta su visión de los viajes. Agustín declara que viaja para: “Volver a ser niño otra vez, con mirada inocente. Convertir la vida en magia. No descender del mundo de los sueños. Acercar el intelecto al corazón. Caminar al infinito. Penetrar al interior de uno mismo. Convertir la imaginación en materia.”

Agustín en Brasilia. Entre otros arquitectos admira a Oscar Niemeyer y a Frank Lloyd Wright

JOSÉ ANTONIO RUIZ DIEZ: EL VIAJERO MZUNGU

Cuando descubrí la güeb de José Antonio me quedé asombrado por la cantidad y la calidad de los viajes que había realizado, algo poco común para un español a su edad. Conté sus territorios y comprobé que por apenas siete no ha completado aún la visita a todos los países de las Naciones Unidas, algo que, creo adivinar, realizará pronto. Y me alegré de poder contar en España con un viajero de gran envergadura.

José Antonio nació en las Islas Canarias en 1974, un 19 de febrero, y de mozalbete estudió en Holanda Ingeniería Industrial, aunque él se define como “Viajero, Empresario y Filántropo”. Ha invertido la mayor parte de su vida on the road (o sea, unos 22 años), y vivido en once países diferentes, entre ellos Alemania, Inglaterra, Estados Unidos de América (California, Nuevo México y Florida), Holanda, Congo (ex Zaire), México, Colombia y Venezuela, Malasia…  a algunos de ellos lo condujo el amor, a otros los estudios o el trabajo, y a la mayoría la pasión por la aventura.

A José Antonio le gustan las aventuras extremas, penetrar en los vericuetos más remotos, como son islas de Oceanía, o Groenlandia y la Antártida más el Polo Sur Geográfico, y practicar meditación en Bhután. Y siendo de naturaleza misericordiosa y compasiva, con parte del exceso de su dinero ha fundado una escuela de párvulos en el Congo, la cual lleva su nombre, para ayudar a los afligidos, a sus prójimos más desfavorecidos por la fortuna. Esa es una manera de devolver al mundo lo mucho que él ha recibido del mundo.

José Antonio me recuerda a la mítica autostopista y viajera polaca Kinga Freespirit, que ahorró dinero y hasta pidió prestado a sus amistades para comprar la libertad de una niña de 11 años esclava en Costa de Marfil, y devolverla a su tribu en Ghana, adonde la transportó en lo alto de su camello blanco, aunque ello le costó poco tiempo después (en el año 2006) la muerte por contraer malaria cerebral; tenía 33 años.

Por su parte, José Antonio se ha escapado de la muerte en siete ocasiones.

Mientras a diario surgen viajantes que se afanan por “vivir” de sus desplazamientos anunciando pócimas crecepelo en sus blogs, los ejemplos de Kinga y José Antonio nos dan lecciones magistrales sobre el más alto significado de viajar.

El continente favorito de José Antonio es África donde, de tanto escuchar cómo le llamaban en swahili “Mzungu”, acabó adoptando la palabra para incorporarla en su página güeb, que es:

http://www.travelzungu.com/es/

Entre las decenas y decenas de páginas de viajes en español que se apelotonan en la web, la de José Antonio es de las pocas raras que brillan como una estrella.

José Antonio es tan temerario que ni siquiera tiene miedo de las tarántulas

José Antonio luciendo la bandera española con un toro, a la manera de un torero, en el mismísimo Polo Sur Geográfico. Probablemente es el primer español que ha alcanzado el Polo Sur con su propio dinero, conseguido con el sudor de su frente, lo cual tiene mucho mérito. Sé de algún periodista español que también estuvo en el Polo Sur, pero los de TVE le pagaron el viaje.

 

Escuela JOSÉ ANTONIO RUIZ DÍEZ, en el Congo. Él aparece sentado, junto a los niños

ALBERTO CAMPA, el viajero maratoniano

Alberto nació en 1968 en Asturias, tierra donde le quieren mucho. Cuando no viaja siempre está corriendo.

Alberto corría y saltaba desde niño. En cierto momento de su vida le surgió la oportunidad de trabajar en una agencia de viajes, haciendo de guía, y luego alquilando apartamentos, lo que representó un sueño hecho realidad para él y su esposa Mónica, pues ello les permitió a ambos viajar con mucha frecuencia, casi siempre juntos, y correr en sus ratos libres, hasta que en el año 2013 Alberto decidió en solitario dar una vuelta al mundo en ochenta días, como Willy Fog (así le bautizaron los periodistas en un diario asturiano donde hablaban de él y de los maratones que corre). Dejó a su esposa en casita, corrió un poco, agarró una mochila con lo justo y se lanzó corriendo a abrazar el planeta Tierra.

Alberto viajó primero de su Asturias patria querida al otro lado de España, a Gerona, para abordar allí un vuelo barato a Kiev, en Ucrania. Luego prosiguió a Rusia y en trenes atravesó Siberia y, desde Ulan Ude, Mongolia (su país número 111) escalando en lugares de gran interés, como Kazán, el Lago Baikal, Omsk, Novosibirsk (en cuyo gran teatro presenció la obra de ballet El Lago de los Cisnes) o Ekaterimburgo, donde asesinaron al zar Nicolás II y su familia. Una vez que atracó en Japón (vía Corea del Sur) y recorrió los sitios más históricos de ese país (entre ellos Nagasaki y Hiroshima) voló a Estados Unidos, subió a Vancouver y después agarró un tren AMTRAK a Chicago siguiendo la Empire Builder Route, y días más tarde, tras conocer Toronto, Quebec, las Cataratas del Niágara y Montreal, regresaba a España. Su vuelta al mundo, recorriendo ocho países con 50 ciudades, le había tomado 72 días, faltándole únicamente ocho días más para llegar a los ochenta previstos. Le seguí en su tiempo leyendo su diario, sus amistades en el Transiberiano, su negativa a beber vodka, sus cuitas en Mongolia, los albergues donde durmió, sus esfuerzos para aprender ruso y mongol, su avistamiento de Corea del Norte desde el barco de Vladivostok, su entrada en la Zona Desmilitarizada (DMZ) en la frontera entre las dos Coreas, su foto con el doble de Batman… y la capacidad de admiración y pasión de Alberto por el viaje, era contagiosa y se incrementaba a diario. Vamos, que su diario se lee como un emocionante libro de aventuras, te engancha y no lo puedes dejar hasta llegar al final.

Lo impresionante de Alberto es que tras esa vuelta al mundo y otros viajes posteriores alcanzó la cifra de 162 países de las Naciones Unidas visitados, incluyendo la Antártida, lo que le convierte en uno de los viajeros españoles más experimentados. De regreso a casa, Alberto volvió a correr y correr sin parar.

Alberto posee una güeb y un blog donde escribe con gran pasión sobre los viajes y correr los maratones, uno detrás de otro:

http://albertocampamontes.blogspot.com.es/

Esto es parte de lo que he copiado de su güeb, que escribe en sus ratos libres cuando no está corriendo:

Viajar es el sueño más bonito, que uno puede cumplir. Viajando se vive, se siente y se comprende muchísimo mejor, todo lo que nos rodea. Hasta el día de hoy, he podido visitar más de 1.600 ciudades, repartidas por 400 regiones de todo el mundo y viajando por 144 países y territorios de los 7 continentes. Mi propósito: conocerlos todos, da igual en que vida. Siempre que uno pueda, nunca debe renunciar a viajar. Si la vida es el mayor de los viajes, viajar es el alma de la vida.

Alberto nunca para de correr. Con el número 939, corre un maratón y sonríe regocijado porque va el primero; sólo le gana el perro

Alberto (el del gorro) con una familia mongola en una yurta. Es un viajero apasionado y hace amistades locales con una facilidad asombrosa, lo cual enriquece sus viajes.



Mapamundi mostrando, en naranja, los 162 países visitados por Alberto el maratoniano

 

- NICOLAS MARINO, el Viajero solitario:

Conoci a Nicolas en el festival de viajeros de Dubai del año 2016 y me sorprendio su historia viajera, siempre viajando en solitario, de manera osada. Por aquel entonces llevaba 20 años viajando (nacio en Argentina en 1977), 10 de los cuales como mochilero, pero al conocer en Iran a un grupo de ciclistas que se dirigian a China, le fascino este modo de locomocion, se compro una bicicleta y desde entonces viaja el tambien con su bicileta por los lugares mas remotos y de mas dificil acceso del planeta, como son el Tibet, o las junglas de Gabon, Republica Centroafricana y Congo, donde observo gorilas en estado salvaje, chimpances, y convivio con tribus de pigmeos. Ya ha viajado por los cinco continentes.

Nicolas habla 6 lenguas (su ingles es perfecto), entre ellas el chino, que aprendio durante sus 6 años en Chengdu, trabajando de arquitecto.

Su pagina web es:

http://nicoviajerosolitario.blogspot.ru/

 

Nico disfruta con sus amigos de Namibia

 

El letrero de Nico en el festival viajero de Dubai de 2016

 

MIGUEL MARCHI (El Viajero de los siete mares):

Nació en 1957 en Montevideo, Uruguay, de padres españoles e italianos, pero cuando no viaja vive en el Lago Como (Lombardía), o en Madrid, donde suele trabajar de recepcionista de noche en un hotel para ganar dinero que invierte íntegramente en viajar. Sus ansias viajeras se las inspiró su profesora de Geografía, en Montevideo, cuando era aun un rapaz revoltoso. Es un enamorado de los viajes por mar en primer lugar, y en segundo por tierra, utilizando barcos, trenes, autobuses, camiones y burros. Afirma conocer en qué mar se halla viajando por el color de sus aguas. Además, ha llegado a cada uno de los cinco continentes en barco, y ha alcanzado vía marítima islas remotas, tales como Pitcairn, Santa Elena, o Ascensión. Yo no conozco a ningún otro viajero que tenga tantos conocimientos sobre los viajes marítimos como Miguel, todo un maestro en los viajes por barco. En un par de ocasiones viajamos juntos en un buque transatlántico (a la isla de Pitcairn y a la de Santa Elena) y él se levantaba con el alba para controlar el oleaje y la salida del sol, como si fuera el capitán.

Miguel, hasta el momento, ha realizado cuatro vueltas al mundo, una de ellas en un buque carguero durante varios meses, cruzando los dos canales, Panamá y Suez, y surcando los siete mares, y hasta la fecha conoce 110 países de las Naciones Unidas. También ha alcanzado dos veces el Tibet, desde Madrid, utilizando solamente trenes y algún autobús, y ha recorrido India durante 6 meses seguidos, incluyendo las Islas Andamán y Nicobar, adonde llegó en barco. Sus continentes favoritos son Asia y América, adonde viaja cada vez que puede, ahorrando todo el dinero que gana para viajar, sin efectuar gastos que él considera superfluos gracias a su fuerza de voluntad y a su naturaleza circunspecta (durante los seis meses que pasó en India, jamás se tomó ni siquiera una cerveza, y eso que le encantan a rabiar).

Miguel es amigo personal del viajero francés André Brugiroux y de su esposa surinamesa, en cuya casa se aloja cada vez que transita por París. En Diciembre del 2013 viajó junto a André a la isla de Tristán da Cunha.
Su próximo destino es la Antártida, el último continente que le falta por conocer.

No posee página web, pero está inscrito en el club: http://members.virtualtourist.com/m/9aff7/

(Miguel navegando se siente como pez en el agua).

Mapamundi de Miguel con sus países visitados

 

DARÍO, SYBILE, TANIA Y ALAN GIL (La familia trotamunda):

Darío nació en 1962 en La Coruña, pero la mayor parte de su juventud la vivió en Aragón. A los 15 años comenzó a viajar por Europa. Luego siguió por Asia y África, en autostop y transportes locales, en solitario, sin sponsors ni fines comerciales, desempeñándose a veces de extra en Bollywood, o de cantante en los cabarets chino-malayos de Malaka. Tras conocer en 1992 a Sybile, de origen galo-español, decidieron viajar juntos para recorrer los territorios del mundo y conocer a sus gentes, actividad noble sin igual. Luego, al tener hijos (Tania y Alan), la familia al completo se entregó a la pasión de viajar para admirar su planeta. Ambos niños ya han pasado cada uno 8 años “on the road”, y han heredado la afición de sus padres, pues siempre que regresan a su casa en los Pirineos les piden a los progenitores que les lleven a descubrir un nuevo país. Viajar con niños, en vez de ser un obstáculo, es para ellos todo lo contrario, un gran placer y un plus. Su historial viajero es sorprendente. Darío y Sybile conocen, de momento, más de ciento cincuenta países de las Naciones Unidas, y sus hijos siguen sus pasos.

Darío y Sybile seguirán viajando junto a sus hijos hasta que el menor de ellos cumpla los 20 años, o sea, hasta el 2016. Esa será la “Educación del Camino”, para complementarla con la convencional de la escuela francesa. Para entonces los infantes ya habrán conocido en profundidad los 194 países actualmente registrados en las Naciones Unidas. Darío se asemeja a los Bodhisattvas, que renuncian a diluirse en el Nirvana antes de que el último humano no haya alcanzado ese estado, pues ya podría conocer el mundo entero en calidad, mejor que muchos viajeros que describo en el apartado de Viajeros Notables, pero se sacrifica por sus retoños y por eso todavía no conoce el cien por cien de los países de la ONU. La familia no posee un sitio web, de momento.

(La familia de Darío, Sybile, Tania y Alan en Hokkaido)

 

 

 

ANTONIO AGUILAR (El Viajero interior).

Antonio nació en 1986 en Teruel, España, pero desde entonces sus padres han cambiado siete veces de domicilio por siete ciudades españolas distintas, y en la actualidad viven en Sevilla, aunque Antonio cursó sus estudios en una universidad de Madrid.

Comenzó a viajar por España y Sur de Francia con sus progenitores cuando aun era un bebé de pecho. Con el tiempo creció, dejó el chupete, hizo la comunión con traje de marinero, se vistió con pantalones largos, le salió el bigote y se fue al Reino Unido a estudiar inglés, lengua necesaria para todo viajero. Años más adelante, durante sus vacaciones estivales, trabajó en la costa inglesa de cualquier cosa y el dinero ganado lo invertía íntegramente en viajar, primero por países europeos, alcanzando Estambul, aprovechando los precios ventajosos de los pases de Interrail. Y por las noches leía los libros de los viajeros clásicos del pasado, hasta que le sorprendía la madrugada.

Y así, a fuerza de leer mucho y dormir poco, su cabeza se le llenó de aventuras y el joven Antonio ya no deseaba otra cosa en su vida que poder un día experimentar las cuitas y tribulaciones de sus héroes para crecer interiormente.Desde sus tiempos estudiante, sin apenas un maravedí en los bolsillos, se ha especializado en viajar de la manera más barata posible, durmiendo en parques, en playas, en templos, o en casas de los nativos con los que entabla amistad, comiendo en mercadillos callejeros y practicando el autostop. En su pequeña bolsa de viaje, de apenas 2 kilos de peso, que nunca factura cuando viaja en avión, solo carga lo imprescindible, habiendo aprendido la lección de que las verdaderas guías de viaje no son esos tostones de libracos gordos, inútiles, obsoletos, que cargan los turistas en sus tremendos mochilones, sino el contacto con la gente real, con los indígenas de los poblados que recorre.

El palmarés aventurero de Antonio es sorprendente, y más teniendo en cuenta su edad tan fresca. Sus últimas andanzas le han llevado a visitar templos budistas en Cachemira, para cuyo acceso tuvo que repartir varias rupias entre los militares, a penetrar en tribus remotas de Senegal, a convivir en cuevas con los anacoretas en las fuentes del Ganges, en el Himalaya, o beber tés con los nómadas en las caravanas de camellos de Mauritania. También ha recorrido en autostop diversos países de la península de los Balcanes, habiendo pisado alguna mazmorra que otra por su osadía y curiosidad viajera, ha viajado junto a touaregs por el desierto del Sahara, con los saharauis en coches robados (algo que Antonio ignoraba cuando les pidió autostop) y ha puesto los pies en polvorosa en un campo de traficantes de opio, en la frontera entre Laos y China, cuando varios bandidos le persiguieron por las selvas con machetes en mano. Y en el año 2014 vagabundeó durante un año y medio por Asia, sin billete de vuelta a España, conviviendo con indígenas de costumbres ancestrales en pequeñas islas ignotas vecinas a la gran isla de Sumatra, o por Filipinas, encontrando finalmente trabajo en la ciudad china de Chengdu para poder seguir financiando sus viajes con el sudor de su frente, ya que su página güeb es pura, sin rastro de anuncios comerciales, sin ventas de pócimas crecepelo.

Uno de los lances más osados de Antonio fue emular a uno de sus héroes, el portugués Antonio de Andrade, el primer europeo que atravesó el Paso de Mana (en el año 1624), que une India con el Tibet. Probablemente Antonio Aguilar ha sido el segundo celtíbero en la historia de la Humanidad en lograr tal proeza.

Antonio afirma en su güeb “Historias de nuestro Planeta”: http://www.historiasdenuestroplaneta.com

“Creo firmemente que viajar es la mejor manera de conseguir desarrollar plenamente el ser, y en la aventura no como experiencia coyuntural si no como estado mental”.

O aún:

“Cada vez que me echo la mochila al hombro, sediento de nuevas experiencias, siento que el viaje me da consciencia, que casi siento físicamente, de una pequeña pero nueva parte de mi así que mi aspiración es llegar a conocer todos los territorios de este planeta y, en consecuencia, a mí mismo”.

El joven Antonio (el de la barba) despidiéndose de los monjes novicios de un monasterio en que pernoctó en Birmania

Mapamundi del turolense Antonio Aguilar

Ricardo Lafita Pérez, el viajero labrador

Hay muchos viajeros anónimos excelentes, pero no presumen de ello, no son narcisistas; les es indiferente que se sepa sobre ellos.

Yo tuve la oportunidad de conocer a uno de ellos en Zaragoza, Ricardo Lafita, un maño nacido el año 1965 en Zaragoza. Cuando, en el transcurso de la conversación, me contó que conocía 90 países que había visitado en solitario, me quedé admirado.

En su infancia, Ricardo leía libros de aventuras de autores como Emilio Salgari, Julio Verne, Jack London, Robert Louis Stevenson… También veía los programas de televisión de Félix Rodríguez de la Fuente y de Jacques Cousteau.

Cuando se hizo adulto, Ricardo trabajó de labrador, como San Isidro, conduciendo un tractor en los campos de Aragón sembrando trigo, cebada, girasol o guisantes, y con lo que ahorraba de los beneficios de las cosechas lo invertía en viajar a lugares remotos y exóticos de los cinco continentes, y así año tras año.

Si una temporada las cosechas habían sido pobres por falta de lluvia, Ricardo se resignaba, dejaba el tractor a un lado, se apretaba el cinturón y se quedaba a viajar por las aldeas de Aragón, o se iba como mucho a Andorra.

En el transcurso de sus viajes ha experimentado desventuras y vicisitudes, como casi naufragar en un barco surcando los mares del Sur de China. También ha caído enfermo de dengue, ha sido robado, timado en el cambio de divisas, ha sido apedreado en un autobús, y otras incidencias que son gajes de la actividad del viajero, y que Ricardo ha aguantado con estoicismo baturro.

A Ricardo le gusta seguir las huellas de sus héroes viajeros, como Marco Polo, Ibn Battuta, Elcano, San Francisco Javier, Amundsen, etc., y nunca se ha dejado timar por las agencias que ofrecen paquetes de viajes “aventura”, sino que ha viajado en solitario (a veces en pareja, o con amigos), organizándose él mismo el viaje, salvo cuando ha sido inevitable, como en países donde te fuerzan a contratar los servicios de un guía, como son Bhután, Corea del Norte o el Tíbet.

Aunque no posea güeb, tecleando el nombre de Ricardo y sus dos apellidos en facebook se puede saber más acerca de él y sus viajes.

Ricardo el labrador en Suzdal, Rusia

 

 Mapamundi de Ricardo el viajero labrador

 

Florentino Rodao, el viajero historiador

Florentino nació en Madrid el año 1960 y se graduó en 1981 en historia en la Universidad Complutense madrileña. En la actualidad de desempeña de profesor de historia, cargo que ha ejercido tanto en las universidades de Tokio, Madrid, Wisconsin, Puerto Rico y en el Ateneo de Manila.

De alma viajera, Florentino viaja cuando sus vacaciones o sus investigaciones históricas se lo permiten, por ello ya conoce 75 países de las Naciones Unidas, abarcando los cinco continentes. Además, ha realizado una vuelta al mundo escalando en diversas islas de Oceanía, como Samoa, o Tuvalu.

Así como hay viajeros que se afanan en visitar playas, parques naturales, sitios UNESCO, o hasta cementerios, Florentino se especializa en viajar a aquellos lugares raros de Asia y Oceanía que guardan relación con la historia de España en tiempos cuando poseía las Islas Filipinas. Con ese propósito viajó a Vietnam, donde descubrió tumbas de soldados españoles de los siglos XVII y XVIII, o a Myanmar, donde investigó sobre el portugués Filipio de Brito e Nicola, que a principios del siglo XVII fue declarado rey de Pegu. También ha estudiado in situ las andanzas de los españoles en Phnom Penh, donde mataron al rey de Camboya en 1600 y durante 32 kilómetros se escaparon corriendo, con éxito, huyendo del acoso de los soldados camboyanos.

Y es que hubo un tiempo cuando España, desde Filipinas, y apoyado por los portugueses, pretendió invadir China, pero Felipe II (rey al mismo tiempo de España y de Portugal) no dio finalmente su aprobación a tal proyecto. Aventureros españoles y portugueses, como Blas Ruiz o Diogo Veloso, realizaron en el siglo XVI hazañas increíbles por la península de Indochina que, de ser publicadas, dejarían a Indiana Jones como un pobre aprendiz de aventurero.

Gracias a sus viajes en busca de historia relacionada con España, Florentino ha escrito diversos libros, como “Españoles en Siam 1540-1939”, “El Extremo Oriente Ibérico”, “España y el Pacífico”, “Islas del Pacífico, el Legado Español”, “Franco y el Imperio Japonés”, y aún otros.

Asimismo, ha escrito numerosos estudios académicos en los que destacan los de interacción española en Asia. De este modo, ha investigado la Guerra Civil española desde una perspectiva innovadora: la asiática.

Es miembro del club virtual de viajes mosttraveledpeople. Su página güeb es: http://www.florentinorodao.com/

Florentino el historiador, cansado de investigar, se sienta a descansar un rato sobre una campana histórica en Samoa

Benjamín Martín, el viajero astrólogo

Existen viajeros anónimos admirables, que no aparecen en google. No les interesa darse a conocer. Me he encontrado con algunos de ellos a lo largo de mis viajes. Uno de Navarra, al que conocí en la Antártida, había visitado el meteorito de Tunguska, en Siberia, otro viajero anónimo, andaluz de Jaén, con el que me encontré en el Valle de Baliem, había pasado una semana en lugares inexpugnables de Nueva Guinea, a pie, con machete en mano. Otro, también andaluz, se había embarcado a la aventura en los grandes ríos de Borneo, hasta sus nacimientos y convivido allí con los indígenas…

He oído hablar de una mujer española muy tímida que conoce casi todos los países de la ONU, pero su marido no me quiere facilitar su nombre o más detalles. Otro gran viajero vecino mío (vive en San Juan Despí, a pocos kilómetros de Hospitalet) ya ha estado en los 193 países de las Naciones Unidas, pero no me permite mencionar su nombre en mi güeb.

Y estos son solo unos pocos que he conocido personalmente o he oído hablar de ellos. Seguro que los grandes viajeros españoles, o hispanoamericanos, que no conozco son legión.

Benjamín es otro de estos viajeros en la oscuridad, sin güebs ni mandangas, pero con grandes deseos de descubrir nuestro planeta Tierra.

A Benjamín le atrae seguir la pista de los grandes viajeros españoles del pasado (ha estado en el lugar de desembarco de Cristóbal Colón en las actuales Islas Bahamas, o rendido respeto a Vasco Núñez de Balboa en Panamá, celebrando el quinto centenario de su descubrimiento de los Mares del Sur) y ha realizado, de momento, dos vueltas al mundo, la primera hacia el este, y la segunda hacia el oeste.

Nació en Madrid en 1957, bajo el signo de Escorpión, y se licenció en Biología y en Farmacia en la Universidad Complutense de Madrid. Sin embargo, su pasión siempre fue la Geografía y estudiar las hazañas de los viajeros españoles del pasado.

Antes de partir a una nueva vuelta al mundo (y ya lleva dos en su haber), Benjamín proyecta la carta astral buscando el día propicio para que el sol y los planetas le sean favorables, sin que formen aspectos negativos, o se hallen afligidos.

De momento, Benjamín ya conoce 114 países de las Naciones Unidas, convirtiéndose de esta guisa en uno de los 10 viajeros españoles más viajados, los que superan los 100 países de la ONU. Varios de las sentencias que le impelen a seguir descubriendo nuestro bello planeta, son: “Llega a ser el que eres”. Y otra, que también me apunto, es: “Haz aquello que quisieras haber hecho cuando mueras”.

Benjamín el astrólogo viajando en elefante por la reserva Pinawela, Sri Lanka

 

Mapa de la segunda vuelta al mundo realizada por Benjamín, el Viajero Astrólogo

MANUEL GUILLÉN (El Viajero Alatriste).

Manuel (o Manu, o Manolo) nació en Sevilla hace cuatro décadas y media, y es el prototipo del aventurero español, audaz, noble y enamoradizo, como el personaje de Alatriste. Seguro que de haber nacido en los siglos XVI o XVII, Manolo se habría enrolado en los Tercios de Flandes, luego embarcado desde Sevilla a las Indias, y tras haber recorrido por tierra el actual país de México, en Acapulco no habría dudado en abordar el Galeón de Manila surcando el Pacífico para regresar a su Andalucía natal vía Asia, para de esta guisa completar una vuelta al mundo.

El primer contacto con el mundo exterior se lo proporcionaron sus padres cuando, al regreso de sus viajes a países lejanos como Costa de Marfil, Brasil o Malasia, le mostraban las películas que habían filmado. Y Manolo, que aun era un travieso churumbel, las miraba con admiración, observando paisajes, animales, gentes y costumbres diferentes. Pocos años más tarde, cuando ya se vestía con pantalones largos, lo enviaron a estudiar a un colegio en el extranjero, donde aprendió el inglés y conoció a gentes de razas y religiones exóticas.

Dos años más tarde regresó del colegio inglés e ingresó en la Universidad.Al cumplir los 20 años efectuó en solitario un viaje por Europa con el Inter-Rail, y poco después, al acabar sus estudios (en el extranjero), realizó su primera vuelta al mundo, utilizando el autostop, que le tomó cuatro meses visitando India, Nepal, Tibet, China, Hawaii, Estados Unidos y varios países de Centro y Sudamérica.

Ello ya le hizo ver que los viajes le habían subyugado sin remedio, para siempre. Posteriormente empleó ocho años en trabajar en diversos países, como Estados Unidos, Puerto Rico o Argentina, y al volver a casa, en 1988, no tardó en emprender su segunda vuelta al mundo, de un año, utilizando con preferencia el autostop, con escalas en Rusia, Tren Transiberiano hasta Mongolia (donde sedujo a la cuidadora del vagón), China, Japón, Australia (donde trabajó de grumete en un barco de lujo navegando por la Gran Barrera de Coral), Nueva Zelanda, Fiji (convivió con nativos en la isla remota de Fulaga, que hacía muchos años que no veían a un europeo) y numerosos países de África, donde vivió mil aventuras insólitas. Para financiar esa segunda vuelta al mundo vendió su coche por un poco más de 1 millón de pesetas.

Manolo, tras esos viajes, se casó, se reprodujo dos veces y ello le hizo aminorar el ritmo de sus viajes, pero no mucho, pues aun sigue al pie del cañón, viajando con su esposa y sus dos hijos con la ilusión de siempre por descubir lugares nuevos, capitaneando un velero para visitar con la familia diversas islas del Caribe, o corriendo marathones, pues afirma con arrojo: “Seguiré viajando hasta la muerte”.

El entrañable Manolo siempre vestía en sus viajes una camiseta con el toro español, el escudo del Betis y la palabra “España”, mostrando con orgullo su españolidad al mundo entero, lo que le ayudaba a ligar un montón con las mancebas rusas y africanas, que lo encontraban un latin lover apuesto e irresistible.

La güeb de Manolo con su artística presentación recuerda a las portadas de los antiguos libros de viajes. Allí explica sus  bravíos lances y peripecias complementadas con numerosas fotos a modo de ilustración, que bien podrían servir de argumento para una película de aventuras. Además, contiene temas musicales relacionados con los viajes que inspiran a partir a la aventura, empezando con “Invito al Viaggio” de Franco Battiato. También se pueden escuchar temas de Nino Bravo “Libre”, Juan Manuel Serrat “Cantares”, “Voyage voyage” de Desireless, y hasta canciones de José Luis Perales y de La Niña de la Peineta.

A propósito, la güeb donde comparte con nosotros su vida aventurera tan rica en impresiones, es ésta: www.elmundoconmochila.com

Manolo viajó al cráter de Ngorongoro con su camiseta de España.

JOÃO LEITÃO (El Viajero exótico).

Jõao nació en 1980 en Lisboa, Portugal. En 1999 se mudó a la histórica Évora, y desde el año 2006 vive en Erfoud (a pocos kilómetros de las dunas de Erg Chebbi, cerca de la frontera con Argelia), donde dispone de permiso de residencia. También pasa varios meses al año en Lvov, con su novia polaca.Hasta los 15 años viajó con sus padres por Portugal, España y Norte de África, lo que le infundió las enormes ansias de aventuras que hoy posee. Hasta el 2015 conoce 106 países de la ONU más numerosos territorios esparcidos por cinco continentes (incluida la Antártida), a los que suele viajar por libre, sin tener nada organizado, como a Kazajstán, Irán, Uzbekistán, Islandia, Armenia, Mali, etc., integrándose con sus gentes.

Tiene predilección por los países exóticos, en particular por los musulmanes, y es un enamorado del Sahara, donde se desempeña de guía por el desierto en todo tipo de vehículos, y además trabaja de publicista. Él mismo define en su blog su manera de viajar: “Viajo no importa cómo, cuando y adónde, a pie, en autostop, conduciendo, en taxi, en bush-taxi, en camello, en avión, en tren o en barcos de pesca. Duermo tanto a la intemperie como en hoteles de lujo, en albergues de juventud, en cadenas hoteleras y campings internacionales, o en las tiendas de nómadas en medio del desierto, adonde viajo tanto en Invierno como en Verano, en Primavera o en Otoño”.

João es, sin duda, un digno sucesor de los bravos viajeros portugueses del pasado. Su página web consta de apartados de fotografía (João es un excelente fotógrafo), arte, y, cómo no, también de su pasión favorita, los viajes: www.joaoleitao.com/viagens

(João viajando por Palestina)


Mapamundi mostrando los países visitados por João

JUAN VILLARINO (El Viajero poeta):

Juan nació en 1978 en Mar del Plata, Argentina. Aunque sus vocaciones principales eran la poesía y viajar, comenzó estudiando derecho. Tras su primer viaje en autostop por la Argentina, a los 19 años, decidió abandonar las leyes y dedicarse a la psicología, pero tres años más tarde se dio cuenta de que pasaba más tiempo contemplando los mapamundis y haciendo planes de viajes, que estudiando psicología. Así que en el año 2002 viajó a Europa y recorrió numerosos países en autostop, escribiendo libros de poesía y de viajes, narrando sus cuitas y sus pensamientos (admira a Julio Cortázar y a Jorge Luis Borges). En un encuentro de auto-stopistas en Polonia llegó a conocer a la mítica viajera Kinga Freespirit, a la que admiró de corazón.

En 2005, tras haber pasado un año en Belfast, Irlanda del Norte, resolvió acometer su mayor desafío, el de alcanzar la India, en autostop y a pie, atravesando los países del Medio Oriente, por los que sentía especial predilección. En consecuencia, durante dos años, Juan recorrió Turquía, Iraq, Irán, Afghanistan, China… Producto de esos dos años de viaje en autostop y a pie es su libro “Vagabundeando en el eje del mal”.

Juan cree en la paz y en la interdependencia. Afirma: “El viaje permite al universo desplomarse y reconstruirse con cada paso. Por eso viajamos…”. En la actualidad se encuentra en Sudamérica, preparando un viaje desde Argentina a Alaska en una bicicleta muy original, y sigue viajando y auto publicándose sus libros para mantenerse económicamente.

Uno de sus originales apartados se titula: Diez consejos Zen para leer antes de salir de viaje. En uno de ellos, afirma: “Todo sucede por una razón, el universo cuidará de ti”.

Es bello, ¿cierto?

Su página web, es: http://www.acrobatadelcamino.blogspot.com/

Juan, sin miedo, practicando autostop en Afghanistan


ESTEBAN MAZZONCINI: el viajero curioso

Esteban nació en Buenos Aires, Argentina en 1970. Estudió fotografía en la Universidad de Belgrano. Luego se especializó en fotoperiodismo. Realizó sus primeros viajes a los países vecinos de Brasil y Uruguay, y posteriormente, en 1973, lleno de curiosidad, cruzó el charco y se vino a Europa y África para recorrer quince naciones. Ese sería su primer gran viaje de los muchos que emprendería, pues en la actualidad supera la sesentena de países visitados.

Esteban se financia de las fotografías que realiza y que ofrece en diversas revistas de viajes, y también de su primer libro, titulado, cómo no, UN VIAJERO CURIOSO. En ese libro, acompañado por sus propias fotografías, relata sus vicisitudes acaecidas en sus veinte años de viajes por cuatro continentes, desde dormir en el desierto de Siria junto a nómadas, o cuando lo recogió un tanque en Líbano haciendo autostop, a sus días en un orfanato de Haití, y hasta el paludismo que contrajo en Uganda, lo que casi le costó la vida.

Su página güeb es:

http://unviajerocurioso.com/

Esteban curioseando por Bagan, Myanmar. La camiseta muestra la portada de su primer libro UN VIAJERO CURIOSO

El mapamundi de Esteban, el viajero curioso, mostrando sus más de sesenta países recorridos

Flor Vallejo y Juan Esteban, los viajeros materos.

Esta simpática pareja, Flor y Galgo (que es como Flor llama a Juan), nacidos en el año 1980, se conocieron siendo estudiantes en la Universidad de Pergamino (Argentina). Tienen dos pasiones, que son viajar y beber mate sin coerción a lo largo de todos los países que recorren, gracias a cargar siempre con ellos durante el viaje un termo y los trebejos para la preparación de tan típica infusión argentina.

Flor se instaló en España y pocos años más tarde Galgo hizo lo propio. Trabajaron y reunieron suficientes euros para emprender a mediados del 2014 un gran viaje que consistía en recorrer a conciencia tres continentes, Europa, Asia y África. Calcularon que estarían on the road un mínimo de 1 año, hasta que se les acabara el dinero, cosa que les sucederá a mediados del año 2015, cuando terminen de viajar por Asia Central. Y a ese viaje le bautizaron La Ruta del Mate.

Este gran viaje se convertiría, pues, en un año sabático. Lo iniciaron en Jerez de la Frontera y cruzaron los países de Francia – Mónaco – Italia – Vaticano – Croacia – Eslovenia – Austria – Eslovaquia – Polonia – Lituania – Letonia – Estonia – Rusia – Mongolia – China – Filipinas – Malasia – Thailandia – Myanmar – Laos – Sri Lanka – Nepal – India – Kirguistán – …

Tras Kirguistán, y una vez que obtengan los visados de los países “tan” agarrarán su termo y las bombillas y proseguirán por los países de la Ruta de la Seda para regresar a España, poco a poco, desde Turquía, bebiendo mate por el camino. África, por falta de dinero, tendrá que esperar a una próxima ocasión, cuando trabajen otra vez y reúnan más dinero y compren más yerba de mate.

Gracias a contar cada uno con dos pasaportes (además del argentino, el español en caso de ella, y el italiano en caso de él) han ido intercambiándolos en las fronteras a su conveniencia, de manera granuja, para evitar, o reducir, los gastos de visados.

A veces acuden a los couch surfing, pero en general se alojan en hostales y se apuntan a las excursiones, adonde se llevan el termo con el mate. No van con tacañería, en plan “tirado”, pero tampoco tiran la casa por la ventana, simplemente disfrutan todo lo que el viaje les ofrece, viven con pasión continua y se les ve siempre felices en las fotos, juntos, sorbiendo mate, uno de los vicios que comparten.

La descripción que hacen de los lugares que recorren e incluso los detalles de sus gastos, como son comidas, alojamiento, transporte, visitas, es muy útil, tanto que tomé nota de todo y me sirvió cuando el otoño del año 2015, tras Siberia, viajé a Mongolia por segunda vez, pues es un país que conocía poco, y los consejos de Flor y Galgo sobre las excursiones al Desierto del Gobi me fueron muy valiosos.

Su página güeb, es:

http://www.rutadelmate.com/,

Los viajeros materos, Flor y Galgo, no paran de beber mate en todas partes adonde viajan, sorben y sorben y vuelven a sorber mate a todas horas.

JULIÁN REY, el Viajero precoz

 Julián nació en 1993 en Murcia y a pesar de su tierna edad ya conoce 83 países de las Naciones Unidas, y en algunos de ellos ha experimentado curiosas cuitas, en especial en Escandinavia. Además de esos 83 países de los cinco continentes, el precoz Julián también conoce más de 115 Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO, cantidad insólita para su corta edad, lo que le augura un futuro muy prometedor como Viajero Notable si sigue viajando con tesón. También se interesa por visitar templos y monasterios como una forma muy apropiada de integrarse con los nativos de los países.

 Su pasión por los viajes se remonta a la infancia, cuando le regalaron una bola del mundo para su cumpleaños, y se pasaba horas y horas embobado contemplándola. Siendo un bebé de pecho viajó junto a su familia por diversas regiones de España, como Andalucía, Cataluña, Euskadi, Castilla, etc., y a los 15 años, cuando le empezó a salir el bigote, se lanzó a viajar con amigos y en solitario por Europa durante sus vacaciones, alternando la escuela con los viajes.

 El precoz Julián, incluso se atreve a ofrecer valiosos y acertados consejos en su güeb para los viajeros principiantes, y nos aporta su filosofía viajera en el apartado “¿Por qué viajar?”. Me gusta el propósito que le impulsa a él a viajar: aprender, formar el ser. Es tal la calidad de sus escritos que a su güeb le han concedido numerosos premios y menciones, además de haber sido entrevistado en diversos medios de comunicación, en radio y en varios blogs de viajes, donde las respuestas del precoz Julián son muy sensatas y incita a sus oyentes a viajar para descubrir el mundo.

Su apartado “Objetivos Viajeros” es muy original y abarca todos los continentes. Son un total de cien objetivos; a mí me sirven de guía cuando viajo, pues los consulto y trato de completarlos. Por ejemplo, cuando recientemente estuve en México D.F. para visitar la tumba de Hernán Cortés, en vez de caminar a mi hostal en el Zócalo, que lo tenía cerca, cogí el Metro recordando uno de los objetivos del precoz Julián, el número 72, que dice: “Viajar en metro en 50 ciudades”. Julián ya ha cumplido 36 de esos objetivos.

En el año 2015 comenzó a trabajar de azafato en una compañía de aviación de los Emiratos Árabes Unidos, lo que le ha posibilitado viajar de manera gratuita (y cobrando) a nuevos países del mundo.

Su página güeb, es: http://www.misrutasporelmundo.es/


El precoz Julián en Kyoto. Ya se sabe, es un mancebo brioso y le gustan las mozas lozanas y candorosas, que se lo rifan


Mapamundi del precoz Julián con sus 83 países visitados. Es un fiera, y no parará hasta conocer el mundo entero

 

PERIODISTAS VIAJEROS:

Los reporteros no son viajeros, como tampoco son viajeros los vendedores de escobas que van recorriendo en sus coches las mercerías de diversas ciudades para vender sus productos, o los hombres de negocios que siempre están volando de un país a otro a cerrar contratos. Los reporteros son enviados a algún lugar del extranjero a hacer un reportaje, les compran los billetes de avión, se alojan en hoteles que ya les han sido reservados, y cuando cumplen su trabajo regresan a casa; no se suelen interesar en nada más aparte de su trabajo por el país adonde se les ha enviado. Hay reporteros que son mandados por la televisión a muchos países debido a su trabajo, pero no “viajan” a ellos, no son viajeros en absoluto; en todo caso serían viajantes, como el vendedor de escobas. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un reportero se convierta en un viajero.

Sin embargo algunos reporteros y periodistas, muy pocos, poquísimos, sí que han devenido viajeros. Tal es el caso de los que tres que menciono más abajo, los único que me constan que sí son viajeros:

 

ROGE BLASCO, EL AMIGO DE LOS VIAJEROS

Roge Blasco nació en Bilbao, en el año 1956 y se licenció en periodismo por la Universidad del País Vasco. Siendo un inocente mozalbete viajó con el inter-rail por Europa, en plan mochilero, luego voló a Cuba y posteriormente entró a trabajar en la Radio, en un principio en programas de música, y más adelante en la Televisión, en programas viajeros, uno llamado “Doctor Livingstone, supongo” y el otro “Tierra a la vista”.

Entretanto realizó diversos viajes en compañía de un compañero con una cámara para filmar lugares insólitos en diversos países del orbe, como Nicaragua, el Himalaya, Sri Lanka, Uganda, Benín, Guinea Ecuatorial… y un largo etcétera, que luego convertían en documentales para la televisión.

Gracias a su programa de Levando Anclas, en Radio Euskadi, Roge se ha convertido en el mejor periodista de viajes de España.

Cuando su programa de radio de Levando Anclas cumplió 20 años, editó un magnífico libro resumiendo las entrevistas que había realizado a los viajeros.

Es un honor ser entrevistado por él pues tiene conocimiento de causa, ama los viajes y a los viajeros y sabe lo que se lleva entre manos.

Su página güeb es: http://www.blogseitb.com/rogeblasco/

Sonrío lleno de gozo y orgullo al ser entrevistado por Roge Blasco. Además, Roge ameniza las entrevistas con música local del país de donde el viajero relata su viaje

El libro de Roge Blasco, un regalo que hace a los amantes de los viajes

CÉSAR PÉREZ DE TUDELA (El Barón de Cotopaxi).

César nació en Madrid en 1940, en el seno de una familia de hidalgo linaje navarro. Se licenció en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, y más adelante en Periodismo. En su página de Wikipedia se define como: “alpinista, periodista y abogado español”. En los años cincuenta (del siglo XX) se inició en el alpinismo, y tras una larguísima trayectoria escalando las más altas montañas de todos los continentes se ha convertido en el alpinista más popular y experimentado de España. Pero no todas sus actividades viajeras se circunscriben a escalar montañas. También ha visitado tribus con raro contacto con el mundo exterior en países como Papúa Nueva Guinea o Nepal, en las islas de Borneo, África y Sudamérica, o ha ido a la búsqueda de la Ciudad Perdida en los alrededores de Santa Marta, Colombia. A veces es acompañado en sus aventuras por su hijo Bruno.

César tiene más vidas que un gato; ha sobrevivido a caídas, a erupciones volcánicas, a infartos ascendiendo una montaña, ha visto morir compañeros, ha rescatado de la muerte a compañeros….Se rebela y denuncia la comercialización de los alpinistas de hoy en día, todos con patrocinadores y los gastos pagados, que utilizan helicópteros para acceder a los campamentos bases, mientras que él ha ascendido picos del Annapurna y otros más en solitario, con frecuencia pagándose de su bolsillo el viaje, porque necesita ascender montañas, simplemente porque están ahí. César es una de las pocas personas en el mundo que afirma haber visto al Yeti.

Y ahí sigue César, un explorador de la vida, al pie del cañón, escalando picos a sus setenta años, o descubriendo la morada de los Yetis del Himalaya. El viaje le ha transformado y le ha llevado a buscar la sabiduría del Yogi Milarepa, a quien dedica dos de entre los más de treinta libros que ya lleva publicados, o a proyectar su álter ego en las aventuras del Barón de Cotopaxi.

Si esta güeb tratara sobre alpinistas en vez de viajeros, César estaría bajo la categoría de Notables, sin ningún género de dudas, pero al no haber visitado la totalidad de los países de la ONU (tampoco lo pretende), lo he colocado bajo Candidatos Prometedores, y no se me ha enfadado, como me ha confirmado por emilio. César tiene tal calidad humana que hasta imparte conferencias sobre el tema de Humanidades en la prestigiosa Real Academia de Doctores de España, una especie de Consejo de Sabios, en la que César ha sido aceptado como miembro.

Además de un blog con sus reflexiones sobre la vida, también posee la siguiente página web: www.cesarperezdetudela.com

César en el Monasterio Budista Rongbuk, el más alto del mundo, a 5100 metros de altitud, a poca distancia del campamento base para acometer el ascenso al Everest.

ALBERTO VÁZQUEZ-FIGUEROA (El Viajero inventor).

Alberto nació en 1936 en la bella Isla de Tenerife, pero cuando aun era un bebé de pecho su familia se lo llevó al Sahara Español, donde creció y se aficionó a la lectura de libros de aventura. Regresó a Tenerife a cursar estudios y durante dos años se desempeñó de profesor de buceo junto al explorador francés Jacques-Yves Cousteau. Después se compró un barco viejo y junto a dos de sus ex alumnos de submarinismo dio la vuelta al mundo durante catorce meses. A su regreso a España escribió un libro sobre las experiencias de su viaje.Es a causa de esta denodada aventura marítima que añado a Alberto en esta lista.Posteriormente ejerció de reportero durante quince años, en los cuales llegó a visitar casi un centenar de países, sobre todo aquellos que padecían el cáncer social de la guerra.Ha publicado una cincuentena de libros basados en sus viajes como reportero, de los cuales una decena han sido llevados al cine, como Tuareg o Ashanti (ambas películas las vi en mis años mozos y me encantaron).

Alberto trascendió su actividad viajera y en su edad madura se dedicó a inventar artilugios beneficiosos para la Humanidad (como las desaladoras), tipo “los Inventos del TBO” del Profesor Franz de Copenhague, y a contar al mundo la importancia del Coltan, un mineral imprescindible para nuestra vida moderna y cuya obtención ha causado varias guerras, entre ellas una en el Congo. También ha realizado descubrimientos a lo “Indiana Jones”, como una ciudadela preincaica comparable a Machu Picchu, consistente en cuatro docenas de espectaculares pirámides en la cima de una alta montaña de Ecuador.
Su página güeb, es: www.vazquezfigueroa.es/

Alberto Indiana-Jones Vázquez-Figueroa en Otavalo, Ecuador, en sus años mozos, antes de descubrir la ciudadela preincaica.